El cepillado es la base de un buen cuidado bucodental y de la prevención de la mayor parte de enfermedades que pueden afectar a la boca, en general, y a los dientes, en concreto. Lo más probable, seguramente, sea que te laves los dientes con un cepillo manual, de los de toda la vida, tal y como te enseñaron tus padres y tus primeros dentistas cuando aún tenías los dientes de leche.

Eso está bien, sobre todo sigues fielmente los cuidados y hábitos que te recomienda tu dentista. Pero seguro que también has oído hablar de los beneficios del cepillo eléctrico y de lo mucho que te puede ayudar para tener una boca sana. Si es así, pero todavía no has probado este tipo de cepillos, te vamos a contar sus principales ventajas y lo que te pueden aportar con respecto a los cepillos manuales.

Y si se da el caso de que nadie te ha recomendado todavía un cepillo eléctrico ni has oído hablar de ellos, lo que vamos a contar también te interesa. Aquí puedes descubrir un modo de cepillarte los dientes que puede resultarte de gran interés.

 

Los beneficios de los cepillos eléctricos

Los cepillos eléctricos pueden aportar muchas cosas a la salud bucodental y facilitar el cepillado en nuestro día a día. Seguro que ya te estás imaginando alguno de los beneficios de los cepillos eléctricos, pero, en realidad, son muchas las ventajas que vas a disfrutar si los usas.

 

· Más eficaces contra la placa

Según muchos estudios, el principal beneficio de los cepillos eléctricos es su eficacia contra la placa bacteriana, que es la principal causa de dos de las afecciones bucodentales más habituales: las caries y la gingivitis. Esto se debe a que la acción automática es más constante y homogénea que la del cepillado manual y, en consecuencia, más efectiva.

 

· Son más fáciles de usar para personas con movilidad reducida

Otro beneficio de los cepillos de dientes eléctricos es que facilitan mucho la tarea del cepillado y reducen el esfuerzo físico. En concreto, pueden resultar muy provechosos para personas que padezcan alguna discapacidad en su desarrollo, tengan dolencias como el túnel carpiano o padezcan enfermedades como la artritis.

 

· Permiten un cepillado más delicado y preciso

Con los cepillos eléctricos, podrás acceder a partes que con un cepillo manual te resultan complicadas y, además, no necesitarás realizar tanta presión gracias a la velocidad de sus mecanismos. Esto, además de reducir tu esfuerzo físico, protegerá el esmalte de tus dientes y también las encías.

 

· Tienen temporizadores

Gracias a esto, te aseguras de que la duración del cepillado es de, al menos, dos minutos, que es lo recomendable para conseguir una limpieza óptima. Pero también tenemos que decir que el hecho de que sean automáticos te ayudará a que el cepillado sea más largo, porque te cansarás menos.

 

· Más atractivo para los niños

Los cepillos eléctricos son más divertidos y fáciles de utilizar. Esto es muy bueno, sobre todo para los niños, ya que les ayuda a cepillarse con menos esfuerzo y a adoptar el hábito del cepillado, que muchas veces les da pereza.

 

· Generan menos residuos

Al terminar su ciclo vital, los cepillos manuales hay que sustituirlos por completo, y muchas veces no está claro el tipo de basura al que hay que destinarlos o cómo reciclarlos del mejor modo. Por el contrario, con los cepillos de dientes eléctricos, solo hay que sustituir los cabezales cada cierto tiempo.

 

Más información sobre los cepillos de dientes eléctricos

Ahora que ya tienes claro cuáles son los beneficios de los cepillos eléctricos, tal vez te interese saber cómo funcionan y qué diferencias hay entre los distintos modelos que se comercializan.

 

¿Cómo funciona un cepillo de dientes eléctrico?

El funcionamiento de un cepillo eléctrico es muy sencillo. Al encenderlo, su mecanismo automático mueve las cerdas hacia delante y hacia atrás, o en sentido rotatorio, para facilitar el cepillado sobre los dientes y las encías. Para funcionar, se alimentan con baterías que se encuentran en su mango y que se recargan con solo apoyarlas en una base, aunque también hay modelos que tienen pilas en su interior y, antiguamente, otros que se enchufaban a la corriente eléctrica.

 

¿Qué tipos de cepillos eléctricos hay?

Los cepillos eléctricos se suelen clasificar por la velocidad a la que realizan sus movimientos. Según este criterio, hay cepillos eléctricos ordinarios, sónicos y ultrasónicos, dependiendo de si la velocidad a la que funcionan está por debajo, en o por encima del espectro audible.

Otro tipo de clasificación para los cepillos de dientes es según el movimiento que hacen, que puede ser vibratorio o giratorio. En el primer caso, lo recomendable es que la técnica de cepillado sea similar a la de los cepillos manuales, mientras que los beneficios de los cepillos eléctricos giratorios se aprecian más al limpiar los dientes de uno en uno.

 

¿Cuáles son las ventajas de los cepillos de dientes manuales?

Los cepillos de dientes manuales son eficaces, siempre y cuando se utilicen del modo correcto y con la frecuencia adecuada. Es cierto que, al compararlos con los eléctricos, salen perdiendo en muchas cosas. Pero también hay veces en las que resultan más convenientes.

Por ejemplo, tras una cirugía, o cuando hay una zona de la boca dolorida, puede ser más recomendable el uso del cepillo manual. También en el caso de que se esté utilizando ortodoncia, ya que algunos cepillos eléctricos pueden provocar con sus movimientos el desprendimiento de algún bracket o de algún alambre.

Por último, debes tener en cuenta que los cepillos de dientes manuales son más económicos, y esto puede suponer un punto a favor para muchas personas.

 

Entonces, ¿son mejores los cepillos eléctricos o los manuales?

Después de sopesar los beneficios de los cepillos eléctricos sobre las ventajas de los cepillos manuales, tenemos que concluir diciendo que no hay una respuesta definitiva. En muchos casos, los cepillos de dientes eléctricos te van a resultar mucho más ventajosos, y mucha gente los prefiere por la comodidad y los resultados que les dan.

Pero también hay personas que no se encuentran a gusto con ellos, que no quieren invertir tanto dinero o que, por otras circunstancias personales, tienen que restringirse a los cepillos manuales.

Esperamos haber sido de ayuda explicándote cuáles son los puntos a favor y en contra de cada uno y que puedas tomar una decisión acertada con tu próximo cepillo de dientes. Y, si tienes alguna otra pregunta, no dudes en consultarnos a través de nuestra sección de contacto aquí.

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