Escrito por: Dra. Sofía Vela Vázquez – Odontopediatría

La caries de la primera infancia, también conocida como «Caries de biberón» es una enfermedad infecciosa que afecta a la dentición temporal en niños y que evoluciona rápidamente con un cuadro muy característico.

Entre los factores de riesgo que intervienen en su aparición destacamos: insuficiente higiene oral, biberón o lactancia materna a demanda y/o nocturna una vez los dientes ya han erupcionado, consumo frecuente de carbohidratos fermentables y colonización oral bacteriana precoz.

Este tipo de caries es una de las formas más destructivas. Ocurre en niños pequeños y tiene un patrón muy típico en el que se ven afectados, sobre todo, los incisivos superiores y primeros molares. Sin embargo, no suelen verse afectados los incisivos inferiores ya que están protegidos por la lengua durante la succión.

Clínicamente comienza con una mancha blanca en forma de semiluna cerca de la encía en los incisivos superiores. Esto podría ir avanzando, oscureciéndose y produciendo una cavidad en el diente. En los casos más severos, pueden llegar a destruirse.

En esta patología es determinante el diagnostico precoz, ya que cuando la lesión es solamente una mancha blanca el tratamiento es mucho más sencillo que cuando empiezan a oscurecerse, que en determinados casos puede ser necesaria la sedación del paciente. En Branemark somos especialistas en este tipo de patología y la tratamos en cualquiera de sus estadios.

La caries dental presenta graves repercusiones en la salud general del niño, tales como: dolor intenso, infecciones faciales, hospitalizaciones y visitas de urgencia. Asimismo, un niño con caries en los dientes primarios, será probablemente un adulto con múltiples caries y restauraciones en la dentición permanente. De ahí la importancia en la prevención.

Recomendaciones para evitar caries de la infancia temprana:

  • Hábito de higiene oral diario en el bebé.
  • Uso de dentífricos con al menos 1000ppm de flúor.
  • Evitar la contaminación de la boca del bebé (compartiendo utensilios con ellos, por ejemplo).
  • Levantar el labio del bebé al menos una vez al mes para buscar algún signo de caries de inicio temprano. Si se observa alguna pigmentación o “mancha blanca”, se debe acudir al Odontopediatra.
  • No se aconseja el biberón o la lactancia materna nocturna a demanda una vez haya erupcionado el primer diente deciduo. En su caso, higienizar después de cada toma.
  • Controlar ingesta de azúcares.

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