Más del 80 % de los españoles de 40 años han perdido alguna pieza dental importante; al 97 % de los adultos de entre 65 y 74 años les falta al menos un diente permanente y el 60 % padece pérdida dental severa, es decir, que conservan menos de 20 dientes. Estos datos, procedentes del Consejo General de Dentistas, justifican la gran cantidad de procedimientos de sustitución de piezas dentales que se llevan a cabo en las clínicas dentales españolas.

Y es que, entre los tratamientos diseñados para reemplazar las piezas dentales, los más utilizados son los puentes y los implantes. Muchas personas tienen dudas a la hora de decantarse entre uno u otro. Como especialistas, desde Branemark Madrid vamos a explicaros los pros y contras de ambas opciones:

Puentes o prótesis dentales

Pueden ser fijas o removibles y sustituir a la dentadura completa o solo a una parte. Reemplazar uno o más dientes perdidos o deteriorados. Tras la pérdida de un diente, los dientes adyacentes tienden a desplazarse, lo que origina problemas masticatorios y fonéticos y dificulta la higiene dental, aumentando la predisposición a sufrir enfermedades. Gracias a las prótesis dentales, se soluciona este problema.

Los puentes pueden durar una media de 10 a 15 años. Lo más importante es tener una buena higiene bucal para garantizar la duración larga de los puentes. Si los dientes, la encía o el hueso que sostienen un puente son dañados por una enfermedad dental, el puente perderá la sustentación y se aflojará o caerá. Para prevenir daños a su puente es recomendable evitar masticar alimentos duros, hielo u otros objetos duros.

¿Por qué es mejor el implante dental que el puente?

El principal inconveniente de los puentes dentales es que deben de ir fijados sobre los dientes naturales que mantiene el paciente. Para eso hay que tallar las piezas dentales sanas, con lo que se las hace más susceptibles a acabar por dañarlas, lo que es claramente desaconsejado por los dentistas del IMOI que preferimos los implantes dentales como tratamiento de elección para reponer los dientes ausentes.

Al colocar un implante dental no se lesiona los dientes sanos, no se tocan para nada, ya que el implante dental se colocan dentro del hueso la estructura ósea y no necesita apoyarse en los dientes naturales vecinos. Por eso nunca se daña estructuras sanas.

 

  1. Nos ayudará a que no se pierda el hueso y retraiga la encía. Cuando falta el estímulo que ejerce la raíz del diente, el hueso se va perdiendo. Por ello es además importante sustituir el diente que falta por el implante lo antes posible.
  2. El implante no necesita apoyarse en las piezas sanas de alrededor, va insertado directamente en el hueso.
  3. Cubrirá el hueco dejado por el diente perdido con lo que evita además que las otras piezas se muevan.
  4. Es mucho más fácil la higiene que con un puente.
  5. No hay mucha diferencia en la durabilidad, eso sí, depende mucho de la colocación, materiales y cuidados posteriores.
  6. La estética también es importante y el implante dental se asemeja mucho más a un diente natural.
  7. El precio de un implante + corona es apenas un poco mayor que el de un puente.
  8. Es más cómodo, su sensación en la boca no se diferencia apenas de la de un diente natural endodonciado.

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