El tratamiento de implantes es uno de los más solicitados en todo el mundo, tanto para hombres como para mujeres, y en Brånemark Madrid somos expertos en este tratamiento. La operación de implantes consiste en colocar en el hueso mandibular o maxilar una fijación de titanio como sustitución de la raíz de un diente perdido para, después, incorporar una funda que le dé un aspecto natural, exactamente igual al que tenía el diente ausente.

Los implantes dentales, a la larga, resultan la solución más eficaz y eficiente a la hora de subsanar o disimular la pérdida de un diente y devolver a nuestra boca la estética y funcionalidad que siempre ha tenido. Y, pese a que a priori el tratamiento pueda parecer caro, de media el 90% de los implantes tiene una vida de más de veinte años en perfectas condiciones.

Además, en Brånemark Madrid contamos con implantes de última generación y alta calidad y, sobre todo, con profesionales que están continuamente formándose en los últimos avances en materia de implantes dentales con el objetivo de ofrecer los mejores servicios a nuestros pacientes y aportarles confianza y seguridad.

 

Fases de colocación de un implante

 
La colocación de un implante es una tarea minuciosa que debe ser realizada por un profesional especializado y que debe llevarse a cabo siempre en función de las características y condiciones bucales de cada paciente, porque nunca hay que olvidar que cada boca es diferente.

De esta manera, en Brånemark Madrid seguimos unas pautas o fases prefijadas a la hora de llevar a cabo una intervención de implantología dental. Estas fases pueden resumirse en:

 

  • Diagnóstico: Lo primero que hacemos antes de realizar la intervención de implantes dentales es llevar a cabo un diagnóstico para valorar el estado de los dientes y encías del paciente y determinar si es viable o no la colocación del implante.

 

  • Tratamientos previos, en el caso de ser necesarios: En función del diagnóstico y, por tanto, del estado de la boca del paciente, será necesario o no llevar a cabo unos tratamientos previos. Estos están enfocados a subsanar dolencias como caries, eliminar placa acumulada etc. Entre ellos destacan: la limpieza dental profesional, la periodoncia o el tratamiento de las encías, la ortodoncia para abrir el espacio de la cavidad bucal y mejorar la mordida, etc. Es muy importante que el paciente tenga claro que los tratamientos previos suelen hacerse con frecuencia, ya que la presencia de bacterias o infecciones puede inferir y causar complicaciones durante la colocación del implante dental.

 

  • Intervención quirúrgica: Cuando la boca se encuentra en condiciones óptimas para asumir la intervención, el implantólogo anestesia la zona a tratar con el objetivo de insensibilizar la zona a tratar. Una vez que la zona se encuentra insensibilizada se prepara el hueso para la intervención con fresas de distintos tamaños y, tras preparar el hueso, se introduce el implante y se sutura la zona.

 

  • Cicatrización y solidificación: En el implante tradicional, la pieza de titanio tiene que consolidarse en el hueso y la encía requiere de cicatrización. Los puntos se retiran a los pocos días, pero la solidificación del implante se puede retrasar entre tres y seis meses. En el caso de los implantes por ordenador el proceso se reduce e incluso se puede optar por implantes inmediatos, realizando la intervención y la colocación de la pieza en el mismo día.

 

  • Colocación de prótesis: La prótesis definitiva se coloca unos días después de realizar la intervención, cuando lo determine el odontólogo. Esta prótesis, además, se realiza según las medidas, la forma y el color del diente anterior, para que encaje perfectamente en la boca del paciente. Después de colocar la prótesis realizamos una radiografía para confirmar el ajuste y, finalmente se cierra el agujero donde se introdujo el tornillo que une la prótesis con el implante. Los implantes dentales tienen una tasa de éxito de más del 98%, por lo que, una vez terminado el tratamiento, podrás disfrutar de su nueva pieza para toda la vida.

 

  • Osteointegración: Se trata del proceso mediante el cual hueso e implante se unen. Durante este periodo, que varía en función de cada cavidad bucal, el paciente deberá acudir con frecuencia a la clínica para revisar el estado del implante.

 

Cuidados posteriores del implante

 
Un implante dental es como una pieza dental propia, por lo tanto, no necesita cuidados específicos, pero sí es importante que el paciente tenga una higiene bucal correcta. Deberá cepillarse los dientes después de cada comida, utilizar seda o hilo dental y, sobre todo, acudir a las revisiones periódicas con el odontólogo.